El taller con actores regionales permitió identificar nudos críticos estructurales que hoy limitan el desarrollo de Aysén.
- Cultura de informalidad y subsidiariedad: la informalidad laboral está arraigada en sectores tradicionales como el forestal, la agricultura y el comercio.
- Baja diversificación y fuga de profesionales: la curva de migración en el rango 19–29 años es la más alta de todas las regiones.
- Desconexión entre formación y mercado: brecha crítica entre la oferta educativa local y las necesidades del mercado laboral.
- Falta de capital humano especializado: brechas en electromecánica, capitanes, motoristas y sector salmonicultor.
El principio de proximidad en la confianza: el 73% de los participantes confía más en los actores con presencia territorial y relación directa con la comunidad (municipios, medios locales) que en instituciones percibidas como distantes.
Puntos clave para avanzar: superar el estancamiento, articulación formativa, rol estratégico de la academia, formalización laboral, gobernanza descentralizada y turismo como futuro.

